miércoles, 03 de marzo de 2010

HISTORIA DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA



(Tomado de http://www.criecv.org/es/ae/)

En los años '20 el químico británico Sir A. Howard desarrolla el método Indore de compostaje de residuos orgánicos y comprueba las ventajas del uso de fertilizantes orgánicos frente a los abonos minerales. En la misma época el austriaco Rudolf Steiner, uno de los padres de la antroposofía, sienta las bases de la que se conocería como Agricultura Biodinámica.

Dos décadas más tarde Lord Northbourne en Gran Bretalña y el Dr. Müller en Suiza, basándose en los principios de Howard, inician la llamada Agricultura Orgánico-Biológica, basada en la utilización de fertilizantes orgánicos, en el buen estado del humus del suelo, la limitación de las labores culturales y considerar la finca como 'una totalidad orgánica, viva y dinámica'. Posteriormente H.P. Rush ratificaría este método con argumentos científicos y económicos.

En la década de los '70 el japonés M. Fukuoka difunde su Agricultura Natural, a través de la obra 'La revolución de una brizna de paja', basada en la filosofía de la 'no-acción': no labrar, no desherbar, no abonar. En la misma década los australianos Bill Mollison y David Holmgrem desarrollan la Permacultura, basada en diseñar ecosistemas que se mantengan de forma permanente.

A principios de la década del 70, un numeroso grupo de intelectuales en cabeza de Miguel Altieri desplazan un primer enfoque hacia una óptica ecosistema, en esta década, la literatura ecológica se expandió considerablemente hacia un enfoque agroecológico, paralelo al cual algunos autores incluían el componente social, derivado de estudios sobre desarrollo rural realizados en Estados Unidos, se difunde entonces el nuevo concepto de agroecología, que surge como un nuevo enfoque para el desarrollo agrícola, más sensible a las complejidades de la agricultura local. Sus objetivos y criterios agrícolas permiten la sustentabilidad, la seguridad alimentaria, la estabilidad biológica, la conservación de los recursos naturales y la equidad, junto al objetivo de búsqueda de mayor producción.

Actualmente cientos de miles de hectáreas se cultivan en todo el mundo según las técnicas de la Agricultura Ecológica, mostrando que frente a los modelos dominantes es posible producir alimentos sanos, en cantidad y sin perjuicios ambientales.

Qué es un sistema?

 

La finca como unidad está generalmente asociada con la parcela de tierra manejada por una familia, pero existen casos de grupos familiares que viven y trabajan en una sola parcela, casos de una familia con más de una parcela que no colindan, o casos de fincas agro-industriales. La definición de los límites de una finca, como sistema, no es tan sencilla, ya que, como en cualquier sistema, la definición de límites es a veces arbitraria. En general, se puede definir una finca como una unidad con una superficie medible, controlada por un individuo o un grupo de individuos, que tiene un propósito agrícola.

Dentro de la finca se puede incluir toda la superficie controlada y trabajada por el individuo o grupo de individuos. Si un agricultor tiene dos parcelas relativamente cerca una de la otra y toma decisiones en conjunto acerca de la cantidad de energía o dinero que deba invertir en las dos parcelas, es lógico incluirlas dentro de una sola finca. Pero si el agricultor alquila una parcela y no invierte nada en ella, en este caso sería más adecuado no incluir la parcela alquilada dentro de la unidad definida como una finca. La parcela alquilada sería una fuente de ingreso fuera de la finca.

Una finca puede considerarse como un subsistema de una región. Los procesos físicos, bióticos y socio-económicos de la región forman el ambiente para un sistema de finca. Las otras fincas de la región son parte de estos procesos y por lo tanto también son parte del ambiente de una finca. Una finca siempre interactúa con los procesos físicos y bióticos de una región, pero hay casos de fincas con muy poca interacción con los procesos económicos de una región como es el caso de aquellas del tipo subsistencia.

Estructura

La estructura de un sistema de finca está relacionada con el número y tipo de componentes y la interacción entre estos componentes. Los componentes de una finca son de tipo físico (suelo, agua, etc.), biótico (poblaciones de plantas y animales), y socio-económico (la casa, implementos, insumes químicos, etc.). Estos componentes interactúan y forman conjuntos con características que también tienen estructura y función y que pueden ser definidos como subsistemas del sistema de finca. En el presente caso, los subsistemas de una finca se postulan como un sistema socioeconómico que está relacionado con la casa, los procesos sociales (cultura) y los económicos (compra y venta) y los agroecosistemas de la finca, que son las unidades físicas de producción.

Subsistema Socio-económico

El subsistema socio-económico de una finca es la unidad que controla los procesos agrícolas dentro de la finca. El subsistema socio-económico es la cabeza del organismo si una finca es conceptualizada como un organismo.

Los componentes de este subsistema también son de tipo físico, biótico y socioeconómico. Los componentes humanos son indudablemente los más importantes de esta unidad, pero la casa, otros edificios (bodegas, taller), los implementos, maquinaria, también se tienen que considerar como componentes del subsistema socio-económico.

Agroecosistema como subsistema

Los agroecosistemas de la finca son las parcelas de tierra en donde se realizan las actividades para desarrollar los cultivos y/o los animales. Los componentes de esta unidad son las poblaciones de plantas (incluyendo malezas, cultivos, pastos), población de animales (incluyendo animales con valor agrícola, insectos, micro-organismos) y el ambiente físico que interactúa con la comunidad biótica de plantas y animales. Estos componentes bióticos y físicos forman una unidad análoga a la unidad del ecosistema estudiado en ecología. Aunque es muy similar a un ecosistema natural, todavía tiene diferencias muy importantes y por esto se denomina un agroecosistema (un ecosistema agrícola).

Los componentes de un agroecosistema interactúan no solamente en el espacio (competencia por nutrientes.), sino también en el tiempo; una población afecta el ambiente y aunque ha sido eliminado (por ejemplo el hombre que cosecha un cultivo) todavía afecta el desempeño de las poblaciones que continúan en el tiempo.

Los sistemas de cultivos no son la única guía para definir agroecosistemas. Los otros subsistemas (por ejemplo: suelos, insectos) pueden variar y el sistema de cultivos mantenerse sin cambios. En el caso hipotético descrito en la Figura 1, un agroecosistema identificado tenia un sistema de cultivos de maíz + fríjol en rotación con maíz solo. Si esta parcela de 5 ha cubre dos suelos muy diferentes, o si la parcela incluye una parte húmeda y otra no muy húmeda (pudiera ser por razón de topografía o por textura de suelo), el agricultor probablemente manejaría el sistema de cultivos en formas diferentes, en suelos diferentes. El manejo del agricultor puede ser una pauta muy importante para establecer los límites de un agroecosistema.

Al visitar una finca no es fácil identificar los agroecosistemas sin saber la distribución cronológica de las poblaciones de cultivos y animales que interactúan dentro de ella. Si se considera que los componentes que interactúan en el espacio (por ejemplo: cultivos intercalados) y el tiempo (por ejemplo: rotaciones) están dentro del mismo agroecosistema, con esta pauta se pueden identificar los componentes y los límites de un agroecosistema.

Para definir los límites espaciales y cronológicos de un agroecosistema y así identificar los agroecosistemas de una finca, se usa como guía generalmente, el sistema de cultivos o sistema de animales.

La Figura 2 describe una situación hipotética en donde se supone que una finca tiene una hectárea sembrada con diferentes arreglos espaciales y cronológicos de maíz, fríjol, arroz y camote. En la fecha No. 1 la finca está dividida en dos parcelas: una sembrada con maíz y fríjol intercalado (ejemplo de una interacción espacial) y la otra con arroz en monocultivo. Después de cosechar estos cultivos, el agricultor siembra maíz, camote y fríjol, también en monocultivo, pero distribuyendo los cultivos en parcelas dentro de la superficie donde antes estaba sembrado el maíz + fríjol y el arroz. Por lo tanto, existe interacción cronológica entre estos cultivos. En el caso descrito (Figura 2), el agricultor repite la secuencia de maíz + fríjol y arroz seguido por maíz, camote y fríjol.

La distribución espacial de esta combinación, es decir, las poblaciones de cultivos que interactúan con el mismo tipo de suelo se pueden identificar como cuatro sistemas de cultivos diferentes y, por lo tanto, cuatro agroecosistemas diferentes de la finca, que están resumidos al lado derecho de la Figura 2.

El subsistema socio-económico y los agroecosistemas de la finca interactúan para dar la estructura a un sistema de finca. El número, tipo de componentes y el arreglo de estos componentes contribuyen a dar una estructura característica a cada tipo de finca.

Función

Como cualquier sistema, la estructura de una finca afecta la función del sistema. Los procesos que ocurren dentro de la finca generan flujos de materiales, de energía, de dinero y de información, que entran y salen de la finca. Obviamente, hay casos en donde la finca es puramente de subsistencia sin ningún intercambio (compra y venta) de materiales y energía; generalmente, todos estos tipos de flujos entran y salen de una finca.

También hay flujos de materiales, energía e información entre el subsistema socio-económico y los agroecosistemas de la finca. El dinero no entra ni sale de un agroecosistema, aunque sí puede estar relacionado con flujos de materiales o energía que salen de un agroecosistema y después salen de la finca. Por ejemplo, el maíz que sale de un agroecosistema con un sistema de cultivos que incluye maíz puede ser vendido por el agricultor (salida de materiales y entrada de dinero de la finca). La información entra al agroecosistema en forma de un plan de manejo que entra al agroecosistema cuando el agricultor entra físicamente al mismo.

La Figura 3 es un resumen gráfico de una finca hipotética. El gráfico incluye los tipos de flujos que entran y salen de la finca y que entran y salen de los subsistemas de la finca. En este caso hipotético, la finca tiene tres agroecosistemas (dos que incluyen cultivos y uno animales). Los insumos, dinero, mano de obra y comestibles, entran al subsistema socio-económico. De allí salen de tal manera que la finca vende maicillo (sorgo), maíz, frijoles, energía humana, huevos y pollos. Este es un jemplo de un tipo de sistema de finca. Puede haber fincas con un sólo agroecosistema y otras con 10 ó más. Es interesante observar que el tamaño de la finca y el número de agroecosistemas dentro de ella, parecen estar negativamente correlacionados, es decir, que mientras más grande sea la finca son menos los agroecosistemas. Mientras que si la finca es pequeña tendrá más agroecosistemas.

 

Figura 3. Una Finca representada como un sistema, con un subsistema socioeconómico, tres agroecosistemas y con flujos de materiales (insumos, maíz, etc.), (mano de obra) y dinero (saliendo al hacer compras y entrando al hacer ventas).

 

CLASIFICACIÓN DE FINCAS

Las razones para clasificar sistemas de fincas son muchas. Es necesario identificar los tipos de finca representativos y prioritarios en proyectos de desarrollo e investigación agrícola, para hacer la transferencia de tecnología a los agricultores de una región.

Existen diferentes tipos de clasificación de fincas. Algunos dan más énfasis a los cultivos, otros a los ingresos económicos y otros aún al tamaño y a la tenencia, etc. Es imposible describir un sistema de clasificación que siempre tendrá utilidad. Todo depende del uso que se espera dar al sistema de clasificación. Para clasificar tipos de fincas se pueden usar criterios basados en la estructura, la función o combinaciones de estructura y función.

Estructura

Los tipos de estructura de sistemas de fincas que sirven como criterios para clasificar fincas son:

1. El tamaño de la finca es un criterio comúnmente usado para clasificar fincas. Dentro de una región pequeña puede ser un buen criterio, pero en una región grande como un país, a veces tiene poca utilidad, pues una finca de 20 ha en un ambiente puede ser muy diferente a una finca de 20 ha en otra región dentro del país.

2. El número, tipo, riqueza e interacción de los agroecosistemas de una finca pueden servir de criterios útiles para distinguir entre tipos de fincas. El tipo de agroecosistemas incluye si son de tipo animal o cultivos y si son de tipo con multiespecies de cultivos o sólo una especie cultivada.

3. La riqueza de agroecosistemas se refiere al número de diferentes tipos de agroecosistemas dentro de la finca.

4. La interacción entre agroecosistemas puede ser directa o indirecta. Como dos agroecosistemas dentro de una finca son componentes del mismo sistema, siempre van a tener algún tipo de interacción. La interacción directa ocurre cuando una salida de un agroecosistema es una entrada a otro (por ejemplo, el maíz producido en un agroecosistema alimenta a las gallinas en otro). La interacción indirecta ocurre cuando la interacción entre dos agroecosistemas es un resultado de competencia para materiales (insumes, etc.) y energía (mano de obra, maquinaria, etc.), que salen del subsistema socio-económico de la finca.

Función

Las características asociadas con la función de una finca también pueden servir como criterios de clasificación. Algunos ejemplos son:

• Niveles de ingreso bruto o ingreso neto.
• Niveles de mano de obra usada en la finca.
• Porcentaje de mano de obra usado en la finca, aportado por la familia.
• Porcentaje de los alimentos consumidos en la finca, aportado por los agroecosistemas de la finca.
• Porcentaje del ingreso de la finca aportado por venta de productos agrícolas, en comparación con ingresos de otras fuentes.
• Eficiencia de uso de capital, tierra o mano de obra.

 

Estas características de función son solamente ejemplos de índices que se pudieran usar. Otro, como el usar o no usar maquinaria, por ejemplo, pudiera ser un criterio útil en casos específicos.

Estructura y función

Para clasificar fincas también es posible combinar criterios de estructura y criterios de función. Por ejemplo, el tamaño de la finca y el porcentaje de la superficie usada para cultivos (criterios de estructura), pudieran estar combinados con el porcentaje de la alimentación de la familia aportado por la finca y el porcentaje del ingreso del agricultor aportado por la venta de los productos de la finca. Por ejemplo, tomando dos niveles de estos criterios:

a. menos de 20 ha; más de 20 ha.
b. menos del 50% de superficie con cultivos; más del 50.
c. menos del 50% de alimentación de la familia generado en la finca; más del 50%.
d. menos del 50% del ingreso de la familia generado en la finca; más del 50%

Combinando a, b, c y d, se obtendría un sistema de clasificación con 16 tipos de fincas. Esto es solamente un ejemplo; para cada región y tipo de estudio pudiera ser necesario elaborar un sistema de clasificación diferente.

Análisis de una finca

Para analizar una finca como un sistema se siguen los mismos pasos de definición, elaboración de un modelo cualitativo, elaboración de un modelo cuantitativo, validación del modelo cualitativo y modificación y revalidación de éste, que se siguen en un análisis de cualquier sistema.

Los resultados de un estudio hecho en una finca de la región de Yojoa, en el norte de Honduras, América Central (Hart, 1979), pueden servir como ilustración de este proceso.

Paso 1: Definición de una finca. La finca del Sr. Alvarado en Yojoa, Honduras, tiene una superficie de aproximadamente 6 ha. Está dividida en dos pedazos de terreno, separado así: uno que incluye la casa, un agroecosistema con árboles y un agroecosistema con gallinas; y el otro con tres agroecosistemas (dos con cultivos, y otro con pastos y bueyes).

Los cultivos incluidos en los agroecosistemas eran: maíz, fríjol y arroz. Usando como criterio de definición solamente los sistemas de cultivos (no había diferencias obvias en suelos, topografía, etc. dentro de las parcelas que se usaban para cada sistema de cultivos), se definieron dos agroecosistemas con cultivos; uno con un sistema de cultivos de maíz-maíz (rotación de dos cultivos de maíz en el año), y otro con un sistema de cultivos de arroz-fríjol (también en rotación). Cerca de estos dos agroecosistemas había otro con pastos y bueyes.

Paso 2: Elaboración de un modelo cualitativo. Usando la información obtenida durante el proceso de definición, el próximo paso es elaborar un diagrama (un modelo) que ordene esta información. En el caso de la finca en Yojoa, Honduras, se elaboró un diagrama muy similar a la Figura 3, pero incluyendo agroecosistemas con sistemas de cultivos de maíz-maíz y arroz-fríjol y sistemas de animales con gallinas y bueyes, en lugar de los agroecosistemas de maíz + maicillo y maíz + fríjol, incluidos en la finca y que se describen en la Figura 3.

Paso 3: Elaboración de un modelo cuantitativo. En algunos casos, un modelo como el diagrama presentado en la Figura 3 tiene suficiente precisión para empezar el proceso de validación, pero en la mayoría de los casos es necesario obtener información para cuantificar los flujos más importantes que entran y salen de la finca y de los componentes (subsistemas socio-económicos y los agroecosistemas).

 

Figura 4. Un modelo cuantitativo de un sistema de finca cantidades están dadas en unidades por año.

 

En un sentido, la cuantificación del modelo es también un primer paso de validación, porque al

buscar información más cuantitativa, se usa el modelo cualitativo como marco conceptual, y la utilidad del modelo se evalúa inmediatamente cuando se hace el primer intento de ordenar esta información. Si en un modelo cualitativo preliminar se incluyen flujos que representan la venta de los cultivos producidos en la finca y la compra de alimentos para los animales, y si al hacer un estudio de la finca se encuentra que el agricultor usa todos sus cultivos para autoconsumo y alimentación animal y no compra alimentación animal, el modelo preliminar no es válido y tiene que ser modificado.

La Figura 4 es un modelo cuantitativo de una finca en Yojoa, Honduras. Los números colocados en los flujos representan Kg. y dólares norteamericanos ($) por año (si no se indica otra unidad). Los resultados se obtuvieron por medio de una encuesta emanal por un período de un año.

Paso 4: Validación y modificación. La validación es un proceso de comparación de un modelo con la realidad (sistema real), para determinar la validez del modelo. Un modelo es un conjunto de hipótesis y por lo tanto, la validación es básicamente un proceso de comprobación de hipótesis. Un modelo preliminar cualitativo es un conjunto de hipótesis relacionadas con la estructura del sistema de finca (cuántos agroecosistemas tiene, cómo interactúan, etc.). Esto se puede describir o ilustrar en un diagrama de circuitos que incluya las hipótesis de cuáles son los componentes, por medio de símbolos para cada componente hipotetizado. Al dibujar flujos entre estos símbolos se hace una hipótesis sobre cuáles flujos entran y salen de la finca e interactúan entre componentes de la finca.

Si se considera el diagrama de la finca en la Figura 4 como un modelo de una finca típica en Yojoa, Honduras, para validar este conjunto de hipótesis estructurales, sería necesario hacer un estudio de una muestra de las fincas de la región y averiguar si la mayoría de las fincas de ese lugar son similares al modelo. Si son lo suficientemente similares al modelo, el estudio es válido; si no, se modificaría el modelo usando información nueva. Pero el modelo nuevo todavía no ha sido validado y para validarlo, es necesario hacer otro estudio con otra muestra de fincas. Un principio importante de la validación es que no puede usarse la misma información para elaborar un modelo y para validarlo.

Simulación

Los modelos usados como ejemplos en el resumen del procesos de validación son modelos que incluyen hipótesis estructurales, y no describen procesos relacionados con la función de la finca. El primer paso para llegar a entender el funcionamiento de la finca es empezar a cuantificar los flujos entre componentes de! sistema de finca. La finca tiene entradas de energía, materiales, información y dinero y produce salidas. Con la información sobre estos procesos, es posible empezar a entenderlos suficientemente bien como para poder describir un flujo como una función del ambiente o de componentes dentro de la finca. Con base a este entendimiento se puede elaborar un modelo matemático del sistema.

Los modelos matemáticos tienen dos usos importantes: Sirven para predecir un flujo específico bajo diferentes condiciones ambientales. También sirven para entender el desempeño general del sistema, en relación con procesos que ocurren dentro del mismo.

Pero cualquiera que sea el tipo de modelo matemático, este tiene que ser validado por medio de la simulación. El objetivo sigue siendo el comparar el modelo con la realidad. En modelos complejos es necesario usar un computador para averiguarlo que el modelo predice sobre e] desempeño del sistema real, al cambiar ciertas condiciones. Si al simular el modelo, éste y el sistema real no se comportan en forma suficientemente similar, se modifica el modelo.

Es posible simular un modelo sin usar un computador. Una herramienta comúnmente usada en investigación con fincas es la finca modelo, o un módulo físico. Sabiendo lo suficiente sobre la estructura y la función de un tipo de finca en una región, se puede apartar una parcela del tamaño de la finca típica dentro de un campo experimental. Se puede subdividir la parcela entre los agroecosistemas encontrados en la finca típica. Esta finca es un modelo porque es una simplificación de la realidad. El poner a funcionar este modelo y compararlo con las fincas reales de la región, es un tipo de validación por medio de simulación. Si la finca modelo dentro del campo experimental es válida, puede ser una buena herramienta para la investigación de sistemas de fincas. La ventaja es que se pueden conducir experimentos con el modelo en lugar de las fincas reales. Obviamente, si la finca modelo no ha sido validada, la investigación de este tipo pudiera ser de poco valor.

ESTUDIO DE FINCAS

Los estudios de fincas pueden ser necesarios para entender una región, asumiendo que las fincas son subsistemas de una región, o para entender e! ambiente donde funciona un agroecosistema de interés específico. La finca misma también puede ser la unidad de interés pues es al fin y al cabo la unidad sobre la cual un agricultor tiene que tomar sus decisiones: cómo decidir la forma de dividir los insumos y la mano de obra disponible, asignando porcentajes a distintos agroecosistemas.
Los resultados de los programas de investigación enfocados al nivel de subsistema de la finca llegan al agricultor y si hay conflictos entre estas recomendaciones, se espera que él los pueda resolver. Si un investigador que trabaja con cultivos recomienda que se incorpore al suelo el rastrojo de los cultivos, y si otro investigador que trabaja con animales recomienda que se use el rastrojo de los cultivos como alimentación animal, el agricultor tiene que tomar decisiones a nivel de finca y decidir cuál es la recomendación que va a seguir. El interés en la finca como unidad de investigación, se ha estimulado en los últimos años por este tipo de interacción entre agroecosistemas y el hecho de que la finca es la unidad básica que el agricultor maneja.

Los dos factores más importantes en la determinación del nivel de cuantificación y del nivel de representatividad, que se espera obtener en un estudio a nivel de finca, son los objetivos del estudio y los recursos humanos y económicos disponibles. Hay que decidir entre la precisión de una muestra pequeña y lo que se obtiene de una muestra grande, estudiada con menos detalle.

En situaciones donde la precisión es más importante que la representatividad, generalmente un estudio de finca debe realizarse con estudios detallados de pocas fincas, también denominados estudios de casos. De esta manera, el paso de escogencia de fincas es muy importante. Los casos pueden ser del mismo tipo de finca o pueden ser escogidos como representantes de diferentes tipos de fincas. Después de elaborar un modelo preliminar para cada tipo de finca, es necesario validarlo para averiguar si el modelo es representativo o no.

En situaciones donde la representatividad es más importante que la precisión, generalmente un estudio de finca debe realizarse por medio de registros o algo similar. En esta situación se estudian más fincas y se puede pedir al agricultor que llene un formulario periódicamente. El nivel de precisión de esta información es más bajo, pues el investigador no puede gastar mucho tiempo con cada agricultor, sin embargo, hay más fincas estudiadas y el investigador tiene la confianza de que los resultados obtenidos son representativos.

Posiblemente, el mejor tipo de estudio de finca sería una combinación de ambos enfoques, pero en general, los objetivos y recursos dictarán el enfoque. Los pasos resumidos para un análisis de una finca como un sistema sirven para cualquiera de estos enfoques.

Certificación Ecológica

La Certificación es un procedimiento voluntario mediante el cual un tercero (organismo certificador) otorga garantía escrita de que un producto, proceso o servicio está en conformidad con los requisitos especificados (Definición ISO).

La certificación es una herramienta utilizada por los empresarios para diferenciar sus productos en el mercado nacional e internacional, con el objetivo de alcanzar mayor competitividad.

En muchos países de Europa, en Estados Unidos, Canadá y Japón, los productos certificados con algún criterio ambiental, son el mercado más dinámico en la actualidad, por lo cual los importadores están exigiendo a sus socios la certificación de sus productos como requisito para comercializarlos.

Ventajas de la certificación

Es una herramienta para diferenciar el producto, facilitando su introducción a nuevos nichos de mercado. Garantiza a los consumidores el cumplimiento de unos criterios específicos.

Los diferentes mercados están exigiendo productos certificados, y esto antes que una barrera comercial, debe ser aprovechado como una oportunidad del mercado para convertir su producto en un bien altamente competitivo.

Actualmente en los mercados especiales para productos certificados con criterios ambientales y sociales, se puede adquirir un sobreprecio interesante, que si bien tenderá a disminuir, todavía alcanza valores importantes.
Es un mecanismo del mercado que educa a los consumidores y sirve de herramienta de control, manejo y evaluación para los productores.

Desventajas de la certificación

Es un proceso complejo que implica unos costos específicos en que debe incurrir el empresario para obtener la certificación. Esto puede llegar a convertirse en un obstáculo, especialmente para los pequeños productores, quienes deben buscar alternativas de asociación con otros productores para poder adquirir la certificación.

La certificación se obtiene después de rigurosos procesos de inspección realizados por los entes certificadores, quienes expiden la certificación por períodos de tiempo determinados (1 ó 2 años).

Quiénes certifican

Las certificadoras, organizaciones privadas e independientes de la producción y comercialización, son las encargadas de certificar el producto, proceso o servicio que el empresario voluntariamente solicite.

Las certificadoras a su vez deben estar acreditadas por el ente correspondiente que emite las normas sobre los requisitos que debe cumplir el producto certificado. El ente que emite la acreditación de las certificadoras puede ser público o privado, como en el caso de la IFOAM (Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Ecológica) o el FSC (Forest Stewardship Council).

En el caso particular colombiano la institución encargada de acreditar las certificadoras nacionales es la Superintendencia de Industria y Comercio. Sin embargo, esto no es suficiente para el mercado internacional, pues los socios comerciales y los consumidores buscan el sello de sus certificadoras reconocidas. Por lo tanto las certificadoras colombianas en la mayoría de los casos, deben estar avaladas por una certificadora reconocida en el mercado europeo o norteamericano o por la organización independiente que expide las normas.

Vale la pena resaltar, que también es permitido que las certificadoras internacionales certifiquen directamente en Colombia. Los costos de la certificación dependen de cada certificadora y de las especificaciones del producto, servicio o proceso que se quiere certificar.

El proceso para obtener la certificación varía según la certificación requerida, pero en general, implica una revisión inicial al proyecto por parte del organismo certificador, para determinar si cumple o no los requisitos para obtener la certificación. Si los cumple, es emitida la certificación, y durante el período de validez de la misma, en general uno o dos años, se realizan visitas inesperadas para comprobar que se siguen cumpliendo los criterios de producción acordados. Si el proyecto no cumple los requisitos, el organismo certificador lo asesora en el plan que debe seguir para cumplirlos y poder acceder a la certificación.

Las empresas que incorporen estos nuevos criterios de producción de forma temprana estarán asegurando ventajas competitivas contra sus competidores más cercanos porque podrán desde ahora empezar a transferir sus costos de inversión en el tiempo, encontrarán preferencias en los nichos de mercado, estarán diferenciados de la competencia, podrán aprovechar los mecanismos de promoción de los diferentes gobiernos y, en la actualidad, capturarán la disponibilidad a pagar un sobreprecio por parte de los consumidores.

Si bien el uso para la subsistencia y la producción de dichos productos para los mercados locales van creciendo, las oportunidades generadas en los mercados nacionales, regionales e internacionales, cada vez más importantes, no han sido bien aprovechadas. La producción en pequeña escala, la deficiente calidad, la falta de capacidades empresariales y de gestión, la carencia de información de mercados y el alto costo requerido para validar o certificar la sostenibilidad en la producción, son las principales dificultades para consolidar mercados nacionales e internacionales.

La Teoría General de Sistema fue enunciada por Ludwing Von Bertalanffy, quien propone ver lo general para llegar a lo particular. Intenta ser una disciplina moderadora de otras a través de la información. Ante la misma realidad o los mismos datos se puede generar distinta información según el contexto.

 

La Teoría General de Sistema estudia la realidad tomando porciones de ella. En cada momento se puede tomar una porción diferente según lo que se quiera estudiar. Un Sistema es un conjunto de componentes interrelacionados y sus atributos, que interactúan entre sí, con un objetivo determinado. Un sistema es el modelo con que representamos la realidad.

 

Denominamos Objeto a la porción de realidad que estudiamos. Los Elementos son las partes del sistema. Todo elemento es un sistema en sí mismo. De ellos estudiamos su comportamiento. Las Variables son las relaciones entre los elementos. Las variables pueden ser de Estíimulo o de Respuesta. Las primeras son las que recibe el sistema como estímulo. Las otras son las que salen del sistema como respuesta a las primeras. A su vez las variables pueden ser Dependientes, siendo éstas las que se originan en el sistema bajo estudio, o bien pueden ser Independientes, siendo éstas ultimas las que se originan fuera del sistema.

 

Condiciones que cumplen los sistemas (Ackoff):

  1. La conducta de cada elemento tiene un efecto sobre la conducta del todo.
  2. La conducta de los elementos y sus efectos sobre el todo son interdependientes.
  3. Sin importar como se formen los subgrupos de elementos, cada uno tiene un efecto sobre la conducta del todo, y ninguno tiene un efecto independiente sobre él.
De lo anterior se deduce que un sistema es un todo que no puede ser dividido en partes independientes. Cada parte del sistema tiene propiedades que se pierden cuando se separan del sistema. Cada sistema tiene algunas propiedades, esenciales, que no tiene ninguna de sus partes.

 

Los sistemas pueden ser:

 

  • Abstractos: es una creación de la mente humana. Ideas. Ej.: Sist. Religiosos.
  • Físico: es un conjunto de elementos materiales que operan organizadamente para lograr un objetivo. Ej: Sist. Educativo, Sist. Agrícolas.

Los sistemas se pueden clasificar en:

  • Abiertos: son los que intercambian información, materiales y energía con su ambiente; se ajustan a los cambios del medio ambiente de forma tal de preservar su existencia. El objetivo de este sistema es hacia la homeostasis, que consiste en el proceso de adaptación, dinamismo del sistema con el medio ambiente.
  • Cerrado: son autocontenidos, no interactuan con el medio ambiente. El objetivo de este sistema es hacia la entropía, que consiste en el proceso de deterioro, desgaste, acaba totalmente con el sistema.
  • Probabilisticos: no se conoce con certeza su comportamiento, por lo que hay que estudiarlo en función de su actuación probable.
  • Deterministico: cualquier estado que futuro que ellos adopten, puede precisarse con antelación.
El Análisis de Sistemas es la disciplina cuyo propósito es proporcionar un enfoque integrado y sistematizado a fin de encontrar la solución adecuada. Metodología para el análisis de un sistema: es una disciplina lógica y secuencial de pasos y procedimientos organizados para el desarrollo de una tarea.

 

La vida en nuestro planeta esta organizada en sistemas perfectamente definidos y autosuficientes, donde fluyen la energía y la materia. Estos sistemas biológicos, en los cuales existe una perfecta relación de los vegetales y animales entre sí y con su medio, en un ambiente de continuo cambio y evolución en tiempo y espacio, son llamados ecosistemas.

 

No existe sobre el planeta un lugar que no forme parte de un ecosistema natural. Aún aquellos alterados por el hombre con la agricultura, los agroecosistemas, mantienen sus mecanismos naturales tendiendo al equilibrio. Los agroecosistemas, y en especial los monocultivos, están formados por un escaso número de factores bióticos y abióticos, y son por lo tanto muy inestables. Los desequilibrios pueden ocurrir a diferentes niveles y en distintos componentes (suelo, agua y clima), pero los más comunes y rápidos en manifestarse son los producidos por las plagas, que pueden alterar irreversiblemente un agroecosistema en un lapso muy breve. Ello obliga al agricultor a tener una vigilancia continua sobre sus cultivos y a utilizar mecanismos que contrarresten la desarmonía de este sistema.

 

Las fincas no escapa a estos principios, puesto que son agroecosistema y tiene la esencia funcional de todo ecosistema natural. Sin embargo, comparada con el monocultivo, presenta innumerables ventajas con relación a las plagas.

 


SISTEMA FINCA

Una finca es un sistema agrícola. Es un conjunto de componentes que funciona como una unidad de producción dentro del sector agrícola de una región. Como cualquier sistema, un sistema de finca tiene características de estructura y función.
Publicado por cantor676 @ 9:46 PM
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